martes, 8 de marzo de 2011

Kubica: “Me considero muy afortunado”

Robert Kubica sabe que ha ‘vuelto a nacer’. Su gravísimo accidente el pasado 6 de febrero en el Rally di Andora, en Italia, estuvo a punto de costarle la vida, como explicaron los médicos que le atendieron en el servicio de urgencias del hospital genovés de Santa Corona. Fernando Alonso, uno de los mejores amigos del piloto polaco en el paddock de Fórmula 1, confesó que nada más llegar al centro médico para interesarse por su salud se temió lo peor: “Robert corrió un serio peligro durante las primeras horas”. Por fortuna y después de superar tres largas operaciones (casi 30 horas de quirófano en total), lo peor ya ha pasado. Y Kubica, devoto católico, se muestra agradecido: “Sé que no estoy en buenas condiciones, pero me considero muy afortunado. Me espera una larga y difícil rehabilitación, pero no estoy preocupado por eso”.

Antonio Massone, jefe de la unidad de cuidados intensivos del Santa Corona, ha sido el primero en fijar un plazo para averiguar si la recuperación de Kubica va a ser completa: Calcula que en tres meses se podrá saber si puede volver a las pistas o no. “Hay etapas que deben cumplirse y su viaje será largo hasta alcanzar sus metas. Durante un mes todavía existe riesgo de infección. Cuando un hueso se expone durante 45 minutos, como lo fue en este caso, es atacado por las bacterias y es necesario tratarlo con antibióticos”.


Un gran paciente

El doctor Massone ha calificado a Kubica como “un paciente extraordinario”, en declaraciones al diario ‘La Stampa’, y el manager del polaco, Daniele Morelli ha añadido que “Robert es buen paciente porque es piloto. Los médicos y fisioterapeutas, para él, son como los ingenieros de Renault: ajustando, modificando y corrigiendo la máquina para lograr el mejor resultado”. La comparación se ajusta a la realidad, porque a lo largo de su carrera Kubica se ha ganado la reputación de piloto metódico, capaz de conseguir sus objetivos a base de consistencia en su trabajo. Y ese es precisamente el enfoque que debe darle a su rehabilitación.

El piloto de Lotus Renault, que antes de estrellarse en el rally había comenzado la pretemporada marcando los mejores cronos en los test de Valencia, deberá permanecer un mínimo de dos semanas más en el hospital Santa Corona, según ha informado el doctor Mario Rosello: “Debe estar aquí dos semanas para que podamos monitorizar su estado y cambiarle con bastante frecuencia los drenajes de la mano, después evaluaremos el próximo paso a dar”. Como el resto del equipo médico, ha destacado que Kubica “está afrontando muy bien la situación y su condición psicológica es positiva teniendo en cuenta lo que ha sufrido. Ya puede mover ligeramente los dedos y tiene sensibilidad en la mano dañada, lo que es importante porque significa que no hay signos de infección, que aún es la principal preocupación”.

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